Hace aproximadamente un año, comencé a escuchar conversaciones en las que se hablaba del blockchain o cadena de bloques. Es una tecnología en desarrollo aún, así que, la verdad, Mamitech, es que no le hice mucho caso. Pero este Mobile World Congress está demostrando que está mucho más cerca de lo que pensaba y que, además, su implementación va a ser muy significativa, pero ¿de qué estamos hablando en realidad?
Blockchain aumentará considerablemente la seguridad en las operaciones online
Cuando me animé a hacerme una cuenta paypal, estuve meses pensando si hacerlo o no. Después, estuve más de un año sin usarla. Me daba mucho miedo que mis datos personales estuvieran flotando en la nube. Impresiona pensar en el mundo virtual. En los últimos años, hemos asistido a ciberataques a las empresas más importantes del planeta, cuestión que nos lleva a ser muy cautas a la hora de hacer operaciones de esta naturaleza en internet. Pues bien, el blockchain vendrá a solucionar el problema de la ciberseguridad.
Con el blockchain nuestros datos son más independientes
Cuando hacemos una transacción, trabajamos en un sistema jerárquico e interconectado. Pensemos en un banco: si alguien ataca la sección de cuentas bancarias, tendría acceso a todas las existentes dentro de la entidad. Es aquí donde está una de las principales vulnerabilidades: una vez que se domina una sección o el centro neurálgico de una institución o usuario, te haces con el control total.
Pero con la tecnología de cadena de bloques esto no sucede así. Hay una red, sí, es decir, nuestros datos están en un sistema, pero ninguno de los miembros del mismo depende del otro. Digamos que cada uno somos un centro de datos en sí mismo, de modo que aunque seamos parte de una organización, para hackearnos tendrían que fijarse en nuestro nodo, nuestro centro, e intentar decodificar nuestros sistemas de seguridad. Pero no seremos nunca más un daño colateral o un peldaño más es una escalera gigante.
Nos liberamos de los intermediarios
Si no existe jerarquía, ¿para qué necesitamos intermediarios? Volvamos al mundo financiero. Si quiero hacer una transferencia bancaria, necesito pedir permiso a mi entidad, que este lo conceda, se lo comunique a la receptora, lo acepte, hasta que una parte reste el dinero en la cuenta y la otra lo sume. Por ello, en muchos casos se necesitan varios días para hacerse efectivas, además de justificar el cobro de comisiones.
Con el blockchain, podría comunicarme directamente con la persona receptora y hacer la operación entre ambas. Solo tenemos que estar de acuerdo, sin necesidad de que nadie nos dé permiso. Esto, además de ser más ágil, es más seguro, porque dejamos menos huellas, además de por lo que decíamos arriba.
Además, esto se puede extrapolar a todas acciones en las que intercambiamos información, incluyendo aquellas en las que necesitamos el certificado digital. Con la cadena de bloquemos agilizaremos y protegeremos los trámites administrativos, financieros y los intercambios de información.
Por tanto, aunque aún está en desarrollo, parece que nuestra conversión en bloques de esa cadena está más que asegurado. Es una cuestión más de cuándo y de encontrar el máximo de utilidad práctica. Desde luego, parece una tecnología muy prometedora, aunque supone un reto para las instituciones tradicionales, ¿sabrán adaptarse?