La Comisión Europea ha dado un golpe sobre la mesa: en un dictamen preliminar hecho público el 10 de julio de 2026, concluye que Instagram y Facebook incumplen la Ley de Servicios Digitales (DSA) por su diseño adictivo. Según Bruselas, elementos como el scroll infinito, la reproducción automática de vídeos y los sistemas de recomendación ultrapersonalizados están pensados para maximizar el tiempo de pantalla, no el bienestar de quienes los usan, y afectan de forma especial a los menores y a los adultos más vulnerables.
¿Qué cambios pide Bruselas a Meta?
La investigación, abierta en mayo de 2024, señala que estas funciones activan una especie de “piloto automático” en el cerebro que favorece hábitos poco saludables y el uso compulsivo. Para corregirlo, la Comisión plantea que Meta:
- Desactive por defecto el scroll infinito y la reproducción automática.
- Implemente pausas de pantalla realmente efectivas, no simples avisos descartables con un toque.
- Ajuste el sistema de recomendaciones para que no dependa solo de captar la máxima interacción posible.
- Mejore la accesibilidad y eficacia del control parental.
Bruselas ya avisó en abril de que Meta no protegía adecuadamente a los menores de 13 años frente al acceso a sus plataformas, así que este nuevo paso se suma a una presión creciente sobre la compañía.
Una multa que podría superar los 12.000 millones de dólares
Si las conclusiones preliminares se confirman tras el periodo de alegaciones, Meta se expone a una sanción de hasta el 6% de su facturación anual mundial. Tomando como referencia los ingresos de 2025 (cerca de 201.000 millones de dólares), la multa podría rondar los 12.000 millones, una cifra que marcaría un récord en la aplicación de la normativa digital europea. Meta ha mostrado su desacuerdo con las conclusiones, aunque asegura que seguirá colaborando “de forma constructiva” con la UE.
Por qué esto importa en casa
Para las familias, este pulso regulatorio no es solo una noticia tecnológica: apunta directamente al corazón de muchas discusiones domésticas sobre el tiempo de pantalla. Que una institución como la Comisión Europea reconozca oficialmente que ciertas funciones están diseñadas para “enganchar” ayuda a entender por qué cuesta tanto que niños y adolescentes suelten el móvil: no es (solo) falta de fuerza de voluntad, es ingeniería de producto.
Mientras se resuelve el proceso, hay medidas que padres y madres pueden aplicar ya en casa:
- Activar manualmente los límites de tiempo de uso en la configuración de la app.
- Desactivar la reproducción automática de vídeos en Instagram desde los ajustes.
- Revisar juntos las herramientas de control parental disponibles en el “Centro de Seguridad” de Meta.
- Establecer momentos del día sin pantallas, especialmente antes de dormir.
Lo que viene ahora
Meta tiene la oportunidad de responder a las alegaciones antes de que la Comisión emita una decisión definitiva. Sea cual sea el desenlace, el caso ya ha puesto sobre la mesa un debate que probablemente seguirá dando que hablar: hasta qué punto las plataformas que usan a diario millones de niños y adolescentes deben rediseñarse pensando en su salud mental, y no solo en el tiempo que pasan conectados.





